Los requisitos legales de una tienda online no suelen aparecer en ningún checklist de lanzamiento.
Configuras Shopify o PrestaShop, subes el catálogo, conectas una pasarela de pago y empiezas a vender, mientras el aviso legal, la política de cookies o las condiciones de contratación quedan para “más adelante”.
El problema es que “más adelante” también cuenta para Hacienda, para la Agencia de Protección de Datos y para cualquier cliente que decida reclamar.
En ECOM Advisory, asesoría especializada en e-commerce, repasamos qué exige exactamente la normativa española a una tienda online, más allá del aviso legal que casi todo el mundo conoce por encima.
¿Qué se considera legalmente una tienda online en España?
La definición legal es más amplia de lo que parece. Cualquier web donde se produzca una transacción económica entra dentro de esta normativa: tiendas de producto físico, plataformas de infoproductos, cursos online, servicios de consultoría de pago, marketplaces y también negocios de dropshipping.
No hace falta tener un carrito de compra tradicional para estar obligado a cumplir: basta con que exista intercambio de dinero a través de internet.
Esto significa que si vendes un curso de 47€ o una asesoría puntual desde tu web, tienes exactamente las mismas obligaciones legales que una tienda con miles de referencias en catálogo.
Aviso legal: el documento que identifica quién hay detrás de tu tienda
El aviso legal es la obligación de información más conocida, exigida por el artículo 10 de la LSSI-CE (Ley 34/2002). Debe estar visible y accesible desde cualquier página de tu web, y tiene que incluir:
- Nombre o denominación social del titular
- NIF o CIF
- Domicilio social o dirección de contacto (una dirección real, no un apartado de correos)
- Datos de inscripción en el Registro Mercantil, cuando proceda
- Correo electrónico o formulario de contacto
- Si tu actividad es una profesión regulada, número de colegiado y colegio profesional
Un error frecuente es copiar el aviso legal de otra web sin adaptarlo. Además de ser una infracción de propiedad intelectual, suele dejar datos de otra empresa a la vista, algo que cualquier inspección detecta de inmediato.
Política de privacidad y protección de datos (RGPD/LOPDGDD)
Gestionar un ecommerce implica tratar datos personales constantemente: nombres, direcciones, emails, teléfonos y, en muchos casos, datos de pago.
Esto obliga a cumplir el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y la LOPDGDD española, que exigen que tu política de privacidad informe sobre:
- Identidad del responsable del tratamiento
- Finalidad de la recogida de datos
- Base de legitimación (consentimiento, contrato, interés legítimo)
- Si se ceden datos a terceros y a quién
- Plazos de conservación
- Cómo ejercer los derechos de acceso, rectificación, supresión, limitación, portabilidad y oposición
No basta con tener la política de privacidad publicada en una página aislada: cada formulario de tu web (registro, contacto, newsletter, compra) debe llevar junto a él una cláusula informativa resumida, no solo un enlace a la política completa.
Política de cookies: qué exige la ley y qué no
La mayoría de tiendas online usan cookies para analítica, remarketing o mejorar la experiencia de usuario, y eso obliga a cumplir dos capas de información:
- Primera capa (banner): aparece en la primera visita, informa de forma básica y debe permitir aceptar, rechazar o configurar con la misma facilidad. Un banner que solo ofrece “aceptar” no cumple la normativa.
- Segunda capa (política completa): página con el detalle de cada cookie, su finalidad y su duración.
Las cookies técnicas estrictamente necesarias no requieren consentimiento previo; las de analítica, publicidad o redes sociales, sí.
Condiciones generales de contratación: lo que debe saber tu cliente antes de comprar
Cada compra online es un contrato a distancia entre tu tienda y el cliente, y la ley exige que ese contrato quede recogido en unas condiciones generales de contratación publicadas y accesibles antes de finalizar la compra. Deben detallar como mínimo:
- Descripción de productos o servicios
- Precio total, con IVA y gastos de envío incluidos
- Métodos de pago aceptados
- Plazos y condiciones de entrega
- Política de devoluciones y garantías
- Responsabilidad en caso de incidencias durante el transporte
Si los gastos de envío no pueden calcularse de antemano, hay que indicarlo expresamente antes de que el cliente complete el pedido, no después.
Seguridad en los pagos online: qué exige la normativa PSD2
La normativa europea de servicios de pago (PSD2) obliga a que las pasarelas de pago de tu ecommerce apliquen autenticación reforzada del cliente (SCA), es decir, una doble verificación en las compras online (por ejemplo, confirmación desde la app del banco además de la tarjeta).
No es una opción de tu proveedor de pagos: es un requisito legal que recae también sobre ti como responsable de la tienda.
Además, tu pasarela de pago debe cumplir unos mínimos de transparencia, confidencialidad y seguridad, con tecnología SSL que garantice que los datos de tarjeta viajan cifrados de extremo a extremo.
En la práctica, esto ya lo cubren las pasarelas homologadas (Redsys, Stripe, PayPal, etc.), pero es responsabilidad tuya verificar que tu integración concreta lo mantiene activo y no lo ha desactivado alguna configuración o plantilla antigua.
Derecho de desistimiento y devoluciones: los 14 días que no puedes ignorar
La normativa de consumo reconoce un plazo mínimo de 14 días naturales para que el cliente devuelva un producto sin justificar el motivo.
Existen excepciones (productos personalizados, contenido digital ya descargado con consentimiento expreso, bienes perecederos), pero tu tienda debe informar claramente de ellas para evitar confusiones.
Un matiz que se pasa por alto con frecuencia: si no informas correctamente del plazo de 14 días, este se amplía automáticamente hasta 12 meses. Y si dos documentos de tu web se contradicen entre sí sobre este punto (14 días en uno, 15 en otro), eso ya es motivo suficiente para una sanción, por pequeño que parezca el error.
Fiscalidad y facturación: lo que Hacienda exige a tu ecommerce
Un negocio online tiene las mismas obligaciones fiscales que cualquier comercio físico: emitir facturas conforme a la normativa, repercutir e ingresar el IVA, presentar declaraciones trimestrales y anuales, e inscribirse en el ROI (Registro de Operadores Intracomunitarios) si vendes dentro de la UE.
Si tu ecommerce vende a distintos países europeos, conviene revisar también cómo te afecta el IVA según el destino de cada venta, algo que explicamos con más detalle en nuestra guía sobre IVA en comercio electrónico.
A esto se suma un cambio normativo reciente que conviene tener en el radar: la obligación de adaptar tu software de facturación al sistema Verifactu, con plazos ya fijados para empresas y autónomos.
Es un tema lo bastante amplio como para tratarlo aparte: puedes revisar todos los detalles, plazos y diferencias con la factura electrónica B2B en nuestra guía sobre facturación electrónica obligatoria y Verifactu.
Qué pasa si no cumples: sanciones reales por incumplir la normativa
Las sanciones no son una amenaza teórica. Dependiendo de la normativa infringida:
| Normativa | Infracción | Sanción máxima |
| LSSI | Leve | Hasta 30.000 € |
| LSSI | Grave | Hasta 150.000 € |
| LSSI | Muy grave | Hasta 600.000 € |
| RGPD/LOPDGDD | Leve | Hasta 40.000 € |
| RGPD/LOPDGDD | Grave | Hasta 300.000 € |
| RGPD/LOPDGDD | Muy grave | Hasta 20.000.000 € o el 4% de la facturación global |
Y no hacen falta grandes infracciones para recibir una sanción: administraciones autonómicas como la Junta de Andalucía o la Xunta de Galicia han sancionado tiendas online por errores tan concretos como no incluir los datos registrales completos o una simple discrepancia en el número de días del derecho de desistimiento entre dos documentos de la web.
Errores más habituales que cometen las tiendas online en España
Los fallos que más se repiten en las revisiones de cumplimiento suelen ser los mismos:
- Textos legales copiados de otra web, sin adaptar a los datos reales del negocio
- Banner de cookies sin opción real de rechazo
- Falta de la cláusula informativa junto a los formularios
- Datos del vendedor incompletos en el aviso legal
- Derecho de desistimiento mal informado o contradictorio entre documentos
- Textos legales desactualizados respecto a la normativa vigente
Ninguno de estos errores es complejo de corregir por separado. El problema es que rara vez se detectan todos a la vez si no hay una revisión específica.
Cómo saber si tu ecommerce cumple: la lógica de una auditoría legal
Una auditoría de ecommerce completa suele repasar aspectos técnicos, de SEO, de UX y de conversión, pero la parte legal es la que con más frecuencia se queda fuera del radar del propio dueño de la tienda, precisamente porque no afecta a las ventas de forma visible hasta que hay una inspección o una reclamación de por medio.
Revisar de forma puntual el aviso legal, la política de privacidad, la de cookies y las condiciones de contratación frente a la normativa vigente es, en la práctica, un ejercicio independiente del resto de la auditoría de comercio electrónico, y uno de los que menos tiempo lleva resolver una vez identificado.
En ECOM Advisory solemos integrar esta revisión dentro del trabajo habitual de asesoría fiscal para e-commerce, ya que ambos terrenos suelen tocarse.
Requisitos legales tienda online: así puedes empezar a revisarlos
Repasar uno a uno los puntos de este artículo ya te da una primera fotografía de dónde está tu ecommerce.
Si tras leerlo te quedan dudas sobre algún documento en concreto, en ECOM Advisory podemos ayudarte a revisarlo dentro del contexto fiscal y operativo de tu negocio online.
Si quieres confirmar los requisitos legales de una tienda online que debe cumplir tu ecommerce, escríbenos y lo revisamos juntos.
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Preguntas frecuentes sobre requisitos legales de una tienda online
Puedes enfrentarte a sanciones económicas que, según la normativa infringida, van desde unos pocos miles de euros hasta cifras que superan el millón, además de reclamaciones de clientes y pérdida de reputación.
Sí. La LSSI no distingue entre productos físicos y digitales: cualquier web con actividad económica está obligada a publicar su aviso legal, tenga o no carrito de compra.
14 días naturales desde la recepción, sin necesidad de justificar el motivo, salvo excepciones legales como productos personalizados o contenido digital ya consumido.
La primera capa es el banner que aparece al entrar en la web y debe permitir aceptar, rechazar o configurar con la misma facilidad. La segunda capa es la página con el detalle completo de cada cookie, su finalidad y su duración.
No es recomendable. Además de ser una posible infracción de propiedad intelectual, los textos genéricos no reflejan tus condiciones reales de envío, devolución o tratamiento de datos, lo que te deja desprotegido ante una reclamación.
Es una obligación adicional, centrada en cómo debe comportarse tu software de facturación, con plazos propios distintos al resto de requisitos legales de este artículo. Lo tratamos en detalle en nuestra guía específica sobre facturación electrónica.
Al menos una vez al año, y siempre que cambien tus condiciones reales de negocio (nuevos métodos de pago, nuevos plazos) o haya novedades normativas relevantes en protección de datos o consumo.



